¿Alguna vez te has planteado las horas que pasamos frente a una
pantalla? Entre los móviles, ordenadores, el televisor, videojuegos… Estudios
muestran que ya solamente los niños de entre 4 y 12 años pasan delante del
televisor una media de 19 horas semanales (2,7 horas al día). Si a esto le
sumamos las horas que se dedican a jugar a la videoconsola, a estar con el
ordenador, o utilizar el móvil… girará en torno a unas 30 horas semanales. Y teniendo
en cuenta que se trata de una actividad sedentaria en la que no se realiza
ninguna actividad física y el cuerpo no consume apenas energía, sí considero
que debe alarmarnos que sea una actividad a la que le dediquemos tantas horas.
Además, el tiempo que el niño pasa frente a la pantalla es tiempo que le
quitamos a otras actividades importantes como a la lectura, trabajo del
colegio, juego con sus amigos o con otro tipo de juguetes más educativos o
adecuados para su edad, o para la misma interacción con la familia y desarrollo
social.
Con esto no quiero decir que la televisión no sea adecuada y
debamos restringirla pero quizá, sí disminuir su consumo y optar por otras
formas de entretenimiento… De la televisión los niños pueden aprender muchas
cosas, incluso convertirse en una actividad que sirva de punto de unión que se
haga y se disfrute en común con la familia. El problema, como en todo es cuando
se pasa del consumo al abuso. Poner la televisión por costumbre mientras
hacemos cosas porque nos gusta el ruido de fondo, ponerla a la hora de comer,
utilizar la TV como canguro para mantener a los niños callados o tranquilos,
hacer zapping sin saber qué ver y acabar viendo no el programa que más nos guste,
si no el que menos nos disguste… son ejemplos muy comunes en las familias
actuales.
Pero y, ¿somos consciente de lo que los niños ven? Cuando están
viendo algún programa de televisión están expuestos a la influencia de miles de
anuncios comerciales, a imágenes de violencia de películas o noticias, temas
relaciones con alcohol, drogas, sexo, o puede enseñar ideas erróneas de la
realidad, inducir al consumismo o, los niños como excelentes imitadores que son,
a copiar modelos no siempre adecuados de comportamiento. Y esto son solo
algunos ejemplos de lo que la televisión les puede enseñar. Y es que incluso los más pequeños, que aunque
no estén viendo la TV directamente o parezca que no miran o no les interesa, la
información la están recibiendo igual constantemente, ya que en muchos hogares
la televisión está casi siempre encendida.
A continuación un vídeo sobre cómo aprendemos por imitación. Con
ejemplos, muestran porqué debemos tener cuidado con los modelos de los que
rodeamos a nuestros pequeños.
Por ese motivo
es importante que nosotros como adultos demos ejemplo y optemos por pautas de
comportamiento adecuado que permita hacer un uso de la televisión correcto para
poder disfrutarla y aprender de ella. Para empezar, lo primero que debemos
controlar es el tiempo. Más, de una o dos horas al día es excesivo. También debemos
controlar qué tipo de programas ver. Para esto nos puede ayudar mucho las
programaciones o el teletexto. Escoger el programa y encender la televisión
para ver expresamente el programa escogido. Y explicar al niño que la televisión
se encenderá a esa hora y se apagará cuando termine. De este modo evitaremos el
abuso de la televisión como entretenimiento sin controlar el tiempo ni lo que
ven. Pero para ello será importante también asegurarnos de que los niños
dispongan de una amplia variedad de actividades alternativas que puedan
realizar en su tiempo libre: leer, pasar tiempo con ellos, jugar con sus
amigos, hacer alguna actividad extraescolar o algún deporte… Actividades que le
ayudarán a un saludable desarrollo social y físico. Como también, para
favorecer las relaciones familiares, es aconsejable que durante las comidas la
televisión esté apagada. No debemos permitir que la televisión sustituya la
comunicación familiar.
Son pequeños
hábitos que si los hacemos nuestros ayudarán a un buen uso de la televisión y a
proteger a los niños de la influencia negativa que, a pesar de los aspectos
positivos que hay, la televisión también tiene.
En el siguiente enlace encontrarás más pautas de comportamiento y algunos datos que nos ayudarán a tomar conciencia de hasta qué punto nosotros controlamos lo que ven nuestros hijos: http://www.guiainfantil.com/educacion/aprendetele.htm.
¿Qué opinas sobre los programas infantiles? ¿Conoces alguno que no se adecuado?




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