lunes, 10 de noviembre de 2014

WEB 2.0 LA ERA DE LA INFOXICACIÓN


Para entender que es la Web 2.0 vamos a remontarnos unos años atrás, a la época de la Web 1.0. En esta época el usuario era quien recibía la información o la publicada, sin dar mucho pie a una interacción.  Sin embargo, ha sido a través de la Web 2.0 en la que el sujeto, antes pasivo, se convierte en agente activo de participación e interacción, dejando de lado el papel de consumidor para ser un usuario creador.


No me atrevo a definir qué es exactamente la Web 2.0, pero sí es importante saber que hace referencia a una transición, a un cambio de tendencia. Alberto Ortiz dice que se trata de “un fenómeno social en relación con la creación y distribución de contenidos en Internet, caracterizado por la comunicación abierta, la descentralización de autoridad, la libertad de compartir y usar, dentro de un enfoque que trata a las relaciones humanas como conversaciones”.

De modo que cuando hablamos de web 2.0 hacemos referencia a los nuevos sitios web en la que la participación de los usuarios es la principal característica diferencial. Forman parte de este nueva época los Blogs, espacio en el que podemos publicar noticias o artículos con espacio para comentarios e invitando a demás usuarios a una discusión, las redes sociales como Facebook, servicios conocidos por Wikis (Wikipedia) y los portales de alojamiento de fotos, audio y vídeos como YouTube. Todas estas herramientas nos permiten interactuar con otros usuarios y aportar contenidos, publicar, mezclar, compartir…
El Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación al Profesorado (INTEF) nos habla de la web 2.0 como una actitud y no una tecnología. Una actitud que debemos trabajar para desarrollar Internet. Y en la que navegar supone seguir las directrices de las “4C”: Comunicarse, Compartir, Colaborar y Confiar.


Manuel Area (2012) dice que la Web es como una biblioteca universal. En la que la sobreabundancia de información genera «infoxicación». Me resulta interesante cómo utiliza la metáfora de la biblioteca, ya que cierto es que Internet nos ha abierto un abanico infinito de posibilidades para acceder a cualquier tipo de información gracias a las tecnologías.  Pero esta información puede resultar excesiva. Y es a esta sobrecarga de información con la que nos encontramos en la actualidad, a lo que Manuel hace referencia cuando dice que la sobreabundancia genera infoxicación. Hasta el límite de saturar la propia capacidad humana para procesar y analizar tanta información.
Alfons cornellà (2000), quien introdujo el término de Infoxicación, dice que es “la enfermedad de la sociedad digital de principio del siglo XXI”.  Y es tanta la información, que según él hace que desarrollemos una incapacidad de análisis eficiente.  A su vez, también nos puede crear ansiedad debido a la imposibilidad de asimilar la inmensa cantidad de datos disponibles en poco tiempo.

El problema es que la tasa de información que se produce va en aumento día a día,  como también los canales por los que nos llega.  Y esta velocidad de circulación de la información afecta a una instancia fundamental: la reflexión (Lash, 2005).  Ante lo que vemos, oímos o leemos, ya no nos queda tiempo y espacio para reflexionar.
Por otro lado, muchos autores afirman que aunque tengamos recursos y medios para acceder a cualquier tipo de información, y podamos considerar que vivimos en una sociedad de información,  no hace que seamos una sociedad de mayor conocimiento.  Como Manuel Area (2012) dice, una cosa son los datos y otra bien distintas es la capacidad de interpretarlos, darles sentidos y un significado útil para nuestros objetivos.  Por ese motivo es importante, pensando en nuestra tarea como docentes ayudar a nuestros alumnos a que sean competentes en cuanto a hacer un buen uso de Internet; ayudarles a que sepan qué información buscar y dónde la pueden encontrar, que páginas son fiables y a cómo transformar la información a la que acceden en conocimiento, y que esto, a su vez les permita resolver los problemas que se vayan encontrando y desarrollarse de una manera adecuada. Como diría Manuel Area, es ayudarles a que crezcan como sujetos alfabetizados en la cultura digital. 


A continuación un vídeo que invita a hacer una pequeña reflexión sobre hasta qué punto vivimos dominados por las tecnología. Cómo y porqué a pesar de las ventajas también nos provoca estrés y enfermedades. Y algunos ejemplos cotidianos que muestran el límite al que podemos llegar sin darnos cuenta.



No hay comentarios:

Publicar un comentario